En este mundo en que vivimos, con frecuencia escuchamos a la gente quejarse de todo, la economía, la escasez de trabajo, el trafico, el gobierno, nuestros compañeros de trabajo, de la pareja, de los hijos, nuestros padres, etc...de pronto nos sentimos que somos las victimas inocentes de este mundo; todo y todos se tienen la culpa de nuestra desgracia; sobre nosotros ha caído la mala suerte, y vivimos quejándonos y quejándonos...pero tengo noticias para Ud., el único enemigo de Ud. es Ud. mismo...Le sorprende?
Déjeme explicarle; lo que estamos viviendo hoy es solamente el resultado de las decisiones que tomamos ayer; la ley de causa y efecto es exacta, nunca falla; así que si nos esta yendo mal hoy, es solamente por nuestra causa, no podemos culpar a nadie por eso. Esto aplica para todo; trate de ver su situación desde este punto de vista y vera que nos es mentira.
Pongamos como ejemplo la relación con los hijos; nos quejamos de que son flojos, que no estudian, que nos contestan mal o no nos hacen caso, pero le pregunto a UD, quien los educo? fue Ud.
Si en el trabajo no nos llevamos bien con algún compañero es porque no hemos echo el esfuerzo por llevar una relación cordial con los demás; o tratamos de imponer nuestro punto de vista y nuestra actitud a los demás, o porque no tenemos la paciencia y la sabiduría para aceptarlos como son... yo se que es una tarea difícil, pero sí se puede.
Pero tengo que decirle también que tiene Ud. al mejor aliado, alguien que nunca le va a fallar; tal vez Ud. no lo conoce y por eso no nunca le ha pedido ayuda. Se lo voy a presentar...solamente le pido que se pare delante de un espejo; conoce Ud. a la persona que esta mirando? véala fijamente, Le sorprende? Es Ud. mismo! pero muy probablemente no se conoce; y es ahí donde radica el verdadero problema.
Nosotros tomamos decisiones, y después culpamos a los demás si no nos gusto el resultado; y nos sentimos victimas, y lloramos y nos quejamos de nuestra desgracia sin aceptar que fuimos nosotros quienes las creamos.
En otras palabras, dibujamos un monstruo y después nos asustamos de el.
Para evitar esta situación, debemos conocernos a nosotros mismos, saber que de nosotros depende nuestra felicidad, nuestro bienestar; reconozcamos que somos los arquitectos de nuestro destino, nadie mas.
Y como haremos para empezar? Bueno, es sencillo si lo mira con una mente abierta;
La vida nos dio todas las herramientas que necesitamos para ser exitosos en la vida; la vida nos hizo perfectos; nos dio todo lo que necesitamos para ser personas triunfadoras. El problema radica en que no hemos usado esos dones. Pero podemos empezar hoy mismo, ahora mismo, si reconocemos primero que no nos conocemos. Inmediatamente seamos agradecidos con la vida; sepamos cuales son nuestros mejores atributos y nuestras debilidades y trabajemos por superarlas; cuando decimos -Así soy y que- solamente demoramos y trancamos nuestra superación. Seamos honestos con nosotros mismos, reconozcamos que hemos sido en mayor o menor grado egoístas, arrogantes, altaneros, fríos y calculadores con nosotros mismos, y por consecuencia con los demás. Al actuar así, solamente nos hacemos daño a nosotros mismos, nos castigamos a nosotros mismos, y después culpamos a los demás.
La invitación es sencilla, conózcase a si mismo...le aseguro que será la mejor experiencia de su vida
Etiquetas:
Compartir
¡Necesitas ser un miembro de Cuéntame cómo blogueas para añadir comentarios!
Participa en esta red social